Reforma Casa Consistorial Plasencia

En colaboración con García de Leonardo Arquitectos.

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¿Conservar o demoler? …. depende

El Ayuntamiento de Plasencia, que ocupa el edificio noble recayente a la Plaza Mayor, ha ido creciendo en función de las necesidades de la administración, ocupando los edificios traseros que en origen tenían uso residencial y comercial.

Cada uno de los edificios traseros ocupados carece de las dotaciones necesarias para desarrollar la función administrativa. Espacios pequeños, inconexos, a diferentes alturas que suponen problemas de accesibilidad. A todo esto se le añaden las limitaciones típicas de edificaciones antiguas, poca luz, inexistente flexibilidad, y falta de sostenibilidad.

La intervención propone por tanto mantener los edificios nobles ubicando en ellos las funciones más representativas, y construir dos nuevos edificios en la parte trasera, de forma integrada con el entorno.

En el edificio principal se mantiene el Salón de Plenos, y la Policía (con una nueva ordenación más funcional y próxima al ciudadano), en la planta noble se ubica la Alcaldía y las Concejalías, mientras que en la planta superior se colocan las salas de reunión de grupos políticos, comisiones y prensa.

Desde el eje del edificio principal se articula un cuerpo ligero y acristalado que sirve de conexión con las construcciones de nueva planta. Una doble altura permite una visión en conjunto del edificio y dota al mismo de fachada hacia la plaza de acceso, (en el lugar donde se encontraba el antiguo patio) consiguiendo de esta forma un esponjamiento del espacio urbano y escala representativa.

Las dos edificaciones de nueva planta, con idéntico tamaño y un decalaje para adaptarse a la trama urbana, albergan el resto de usos desde los más públicos en planta baja hasta los más privados en las plantas altas.

De este modo se ubica Información y Registro, Cultura, Servicios Externos, Tesorería, Secretaría, Intervención, Asuntos Sociales y Urbanismo.

Desde el punto de vista formal, la nueva edificación adquiere un carácter neutro, con colores y materiales predominantes en la zona, manifestando su función administrativa desde el orden y la ordenación de huecos.

Se reinterpretan elementos ornamentales y arquitectónicos característicos del centro histórico, sin caer en el pintoresquismo, pensando siempre en que cumplan su función con un bajo mantenimiento.

Interiormente los nuevos edificios cuentan con un amplio espacio diáfano ventilado a fachada y a un luminoso patio interior, lo que permite que todos los puestos de trabajo cuenten con luz natural. La planta diáfana permite la máxima flexibilidad y adaptación de usos que permiten futuros cambios sin coste.

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